El Cip Actúa "y advierte"

EL CONSEJO DIRECTIVO DEL CIP SANCIONO SEVERAMENTE A LA AGENCIA TRUE PUBLICITARIA ARGENTINA S.R.L. EN LA SESION DEL DIA 29 DE SETIEMBRE SE DECIDIO EXPULSAR A DICHA EMPRESA ASOCIADA. A ESTA MEDIDA EXTREMA SE ARRIBO PUES SE INTERPRETO QUE TRUE TRANSGREDIO REITERADAMENTE LAS NORMAS ETICAS QUE SUSTENTAN EL ACCIONAR DE LA INSTITUCION, DESPOJANDO CLIENTES DE LA COMPETENCIA MEDIANTE EL ENVIO DE COMUNICACIONES A LOS ANUNCIANTES COMPARANDO LOS PRECIOS DE TARIFA DE SUS AVISOS Y OFRECIENDO MAYORES DESCUENTOS. EL CIP CON ESTA MEDIDA, MAS ALLA DE HACERSE ECO DE LAS DENUNCIAS RECIBIDAS, DEMUESTRA UNA VEZ MAS QUE, CONSTATADA LA FALTA, PASA DIRECTAMENTE A LA ACCION, PONIENDO EN ADVERTENCIA A AQUELLOS QUE PERSISTEN EN QUERER HACER ESTE "TIPO DE NEGOCIO", SIN CONSIDERAR QUE EXISTE LA ETICA.

Después de haberse verificado que True Publicitaria Argentina S.R.L. transgredió las normas éticas, al despojar clientes de la competencia enviando comunicaciones a los anunciantes comparando los precios de tarifa de su aviso y ofreciendo mayores descuentos, con fecha 29 de setiembre próximo pasado, el órgano directivo del Cip en virtud a la aplicación del artículo 17° inciso (b) del reglamento interno, al código de ética en su punto (6) y a la resolución del Consejo Directivo del 26/8/98, resolvió sancionar a dicha agencia de publicidad "asociada" con la expulsión del Centro, pasando a librar las acciones que correspondan para informar a todos los socios la determinación tomada, utilizando los medios de difusión como el presente.
Dado el método utilizado y, luego de varias denuncias recibidas del mismo tenor, entre ellas, la formulada por Sosar Publicidad en su contra con fecha 25 de agosto del corriente, se actuó en consecuencia.
True atravesó por varias etapas antes de recibir esta sanción. La falta en la que incurría fue advertida a uno de sus representantes por miembros del Consejo Directivo en oportunidad de hacerse presente esa persona en las oficinas de la calle Talcahuano de esta capital, en ocasión de invitarla para que se interiorice del tema y pueda hacer su descargo. En esa oportunidad se hizo hincapié sobre la premisa fundamental que nunca debe soslayarse: "la idoneidad, la calidad y la excelencia del servicio deben ser la base de toda negociación dentro del mercado publicitario", y se puntualizó que "no es ético ni leal despojar clientes de la competencia enviando comunicaciones a los anunciantes comparando precios de tarifa de sus avisos".
Se le solicitó el descargo correspondiente el día 15 de septiembre por vía postal y 23 de septiembre por correo electrónico, en base a la nota recibida por Sosar Publicidad, pero True Publicitaria no respondió. Por el contrario se recibió con fecha 24 de septiembre -en las oficinas del Centro de Informaciones de Publicidad- una nota fechada el 31 de agosto, donde se solicitaba la baja como asociado por razones "particulares". Es de destacar que la fecha de la citada nota resulta "casualmente" anterior a la enviada por el Cip solicitando el descargo.
Ya el 19 de mayo de este año True Publicitaria, había sido sancionada con un apercibimiento por haberse constatado en su haber, hechos de las mismas características que los que dieron lugar a esta resolución.
Con la medida emanada desde el Consejo Directivo del Cip que deriva en la expulsión de True Publicitaria de la institución, el Centro de Información de Publicidad, en ejercicio del compromiso y la responsabilidad conferida por el resto de los asociados, no sólo se hace eco de las denuncias recibidas, sino que llega a las últimas consecuencias en pos de llevar adelante el objetivo principal que hace a su razón de ser: velar por la salud del mercado publicitario argentino.
Viendo y considerando que hacerse eco de las denuncias no resulta -hoy por hoy- suficiente para ponerle punto final a este tipo de práctica desleal, el Cip pasa a la acción y sanciona con la pena más severa: la expulsión, tanto de la misma como de las razones que dieron lugar a ella, aún en desmedro de los ingresos que deja de percibir por la baja que le produce.
Todos esperamos que esta resulte -más allá de ser un modelo de lo que se debe hacer en estos casos- un llamado de atención a aquellos pocos que aún insisten en llevar a la práctica este tipo de métodos que tanto daño le hacen al mercado.