Dale no Más, Dale que Va, que Allá
en la Fiesta Nos "Fuimo" a Encontrar

Siglo veinte, cambalache, problemático y febril; el que no llora es seguro, que fue a la fiesta del Cip. Dale nomás, dale que va, que allá en el Leprett nos fuimo a encontrar.
No pienses más, echate a un lao, ahora ya es tarde pa esperar regalos. Siglo XX cambalache y el XXI también, citaba la tarjeta. A celebrar la invitación. La propuesta: divertirse, pasarla muy bien. No había que faltar.

Y bajo la síntesis poética de Enrique Santos Discépolo, el hombre que supo percibir e interpretar las emociones colectivas, el sentir del argentino común, engañado tantas veces en su ética y otras tantas desilusionado por las promesas incumplidas, el Centro de Informaciones de Publicidad recibió a más de un centenar de invitados en su cena anual realizada en el Salón Leprett el pasado 14 de diciembre a partir de las 21 horas, donde repartió televisores, microondas y videocasetteras –entre numerosos regalos-; todos bailaron y se divirtieron con un fabuloso show, hasta pasadas las 3 de la madrugada del día siguiente. Al unísono nos quedamos pidiendo: ¡Otra! ¡Otra! ¡Otra!.

La locutora abrió el encuentro recordando los 35 años del Cip, el momento en que surgió como una entidad encargada de enarbolar las banderas del saneamiento publicitario, e invitó a los asistentes a reconocer con un fuerte aplauso a quienes ejerciendo la presidencia del Centro de Informaciones de Publicidad a lo largo de tres décadas y media de vida institucional, aportaron su capacidad y empeño a fin de cumplir con esa consigna, con el objetivo propuesto. "Ellos son... los Señores: Jorge Oscar Linari (1965-1969), Oscar María Alvaro Garibaldi (1970), Carlos A. Fajín (1971-1975), Tadas Lingys (1976-7/1977), Alfonso Jorge Learreta (7/1977-9/1979; 1982-1985; 1988 y 1996-1997); Alberto Elías Helman (9/1979-1981), Rodolfo Tapia (1986-1987 y 1989-1991), Rosendo Olivé (1992-8/1995), Carlos Giménez (8/1995-12/1995) y Marcos S. Slipakoff, presidente en ejercicio (1998-1999 y 2000–2001). Del mismo modo hizo extensivo el reconocimiento a todos aquellos que integraron (e integran) las respectivas comisiones directivas y que les acompañaron para regir los destinos del Cip desde l965 a la fecha.

Como Siempre... Están

Como para cerrar la polémica surgida a fines de 1999, de una fiesta de inicio del nuevo siglo que comenzó hace exactamente un año, la locutora invitó a todos a dar inició al festejo del ingreso al nuevo siglo, al siglo XXI. Y como festejarlo otra vez no le viene mal a ninguno y, por cierto, muy bien a todos, lo celebramos sin importar las discrepancias.
Pero como en toda fiesta –anunció la locutora-, no pueden faltar las palabras de "bienvenida", el Secretario de la institución, Ingeniero Julián Barragán, micrófono en mano, se acercó para dar inicio a la noche del Cip .
Señaló que quienes se sentaron a cada una de las doce mesas distribuidas en el espacioso salón Leprett, "o son integrantes del Cip o representan a entidades afines o amigas del quehacer publicitario. Sabemos que los amigos forman parte de cada uno de nosotros, que están y estamos en el trabajo conjunto por el noble objetivo común que a diario nos autoconvoca". Por lo tanto, en lugar de la bienvenida, optó por darles directamente las gracias por estar hoy aquí, una vez más para compartir la cena anual que organiza la entidad.

Discépolo y el Cip

La tarjeta de invitación sugiere, como hace mucho más de 35 años Enrique Santos Discépolo decía, Siglo XX Cambalache, problemático y febril. Pero si parece que se estuviera refiriendo al día de ayer. Y fue en 1965 que unos hombres se unieron ante la inminencia de un problema grave dentro del ámbito de la publicidad, cual era el problema del cobro de las deudas, y el pasar de alguna manera por arriba de la ética para solucionar problemas económicos y financieros que se presentaban en las empresas, para constituir el Centro de Informaciones de Publicidad.
"Hay una similitud en la vigencia de aquello que decía Discépolo, con la vigencia de los problemas que dieron lugar a la creación del Cip", abundó Barragán.
Año 2000; terminamos el milenio, terminamos el siglo, pero fundamentalmente terminamos un año plagados de ceros. Y no precisamente en ceros que se agregan a alguna que otra cifra, ¡no!. Se trata de ceros que hacen a la calificación de una serie de hechos que se fueron sucediendo.

La Misma Ilusión

Rescatando la visión optimista de quienes sostienen que las grandes crisis brindan la posibilidad de los grandes cambios y reformas, Julián Barragán, se retrotrajo a la niñez: "pensando un poco en aquello que cuando éramos chicos, cuando llegábamos al final de nuestro cuaderno, lleno de borrones y de algunas notitas que no nos entusiasmaban demasiado, recuerdo lo ansioso que esperábamos terminar ese, con la ilusión de comenzar el cuaderno nuevo. Lo imaginábamos impecable, repleto de buenas notas, desbordante de prolijidad, donde se vería reflejado todo nuestro empeño". Bajo esa hipótesis, invitó a todos a que "pensemos que esta crisis: moral, espiritual, económica, o desde donde la queramos plantear, o bien desde el conjunto de todos los enfoques posibles, tiene que ser la gran oportunidad para que a partir del próximo año, siglo y del próximo milenio, que nos está esperando a la vuelta de la esquina, podamos comenzar ese nuevo cuaderno con la misma ilusión que cuando éramos chicos. Y que el Centro de Informaciones de Publicidad entonces pueda seguir manteniendo su bandera en la defensa de la ética en el ambiente publicitario".
En ese aspecto remarcó que "esto se vaya transformando en una acción en alguna forma secundaria, a partir de que no haga tanta falta estar detrás, de que no se avasalle tanto la ética, sino que podamos entregarnos mucho más a brindar una numerosa cantidad de otros servicios que ya estamos ofreciendo, que debieran pasar a adquirir mucho mayor protagonismo que la defensa de la ética. Y eso tendría que ser así, porque todos estamos abocados a que nuestros negocios funcionen sin necesidad de tener estos percances".
Y auguró para concluir: "Que así sea, y que podamos en el próximo año, cuando volvamos a reunirnos en la fiesta anual, decir que este anhelo de alguna manera comenzó a hacerse realidad".

La Percepción es Todo

Haciendo uso de la palabra, el presidente del Cip, Dr. Marcos Slipakoff, citando a Tom Peters (ver editorial página 1: discurso textual), al hacer hincapié en que cada cliente percibe el servicio de acuerdo con sus propios rasgos, concluyó en que la "percepción es todo".
En ese sentido Slipakoff manifestó que "en estos últimos años hemos realizado una serie de cambios tendientes a lograr una mayor rapidez en la respuesta a las demandas de dichos socios".
A resultas de ello, marcó la diferencia de un año muy duro: el ingreso de 50 nuevos socios que representan el 20 por ciento del padrón actual que suman 230 empresas asociadas.
Este récord condujo a Marcos Slipakoff a concluir, que más allá de las preguntas que pudieran hacerse para explicar un fenómeno semejante, hay algo que no se pone en duda: "La percepción de los actores del mercado publicitario es que el Cip los respalda".
Iniciada oficialmente la noche, "La Gran Vidriera" de Mariquita Gallegos Producciones –programa diario que se emite por canal Metro-, luego de entrevistar al Dr. Slipakoff, supo captar en imágenes la buena onda de nuestra gente, que luego de un año de vaivenes, se dedicó a festejar con todo. La noche del Cip tendrá su "gran vidriera" en el programa en enero próximo; como para augurar el festejo que seguramente nos traerá el 2001.

Cena Show Regalos

La noche con muchas sorpresas, premios, sorteos y el show de baile de grupo Six Dance, compuesto por Jorgelina, María Laura, Valeria, Marcelo, Ulises y Ariel; además del brindado por una odalisca, se plegó al grato momento en que se le cantó el "que los cumpla feliz" a Diana G. De Ostinelli de First Publicidad, quien luego de apagar la velita selló su alegría confundiéndose en un apasionado abrazo con su esposo.
Y si de crecer se trata, la nietita de Carlos Giménez, Luna, fue la muestra más bonita de la noche del Cip; despertando la mayor de las ternuras, compartió con todos su sonrisa y su sueño para seguir sumando esperanzas a la vida de los mayores.
La fiesta dio para todo y a todos su regalito. Unos llevaron los más grandes, otros los más chicos. Pero no se fueron ni con las manos ni con el corazón vacíos. Todos cargaron una gran cuota de diversión y alegría en sus almas.

Papanoeles

Los regalos no vinieron solos. Radio Rivadavia, SA La Nación, AGEA Diario Clarín SA, Ogilvy & Mother, Young & Rubicam, Editorial Melipal, Anunciar SA, Cervecería Quilmes, Osvaldo García Rivas, Film Suez SA, Trends Group, La Gaceta SA, Telearte Canal 9, Mariquita Gallegos Producciones, ARTEAR SA Canal 13 y Editorial Ferias & Congresos fueron los encargados de brindar una mayor alegría a los invitados. Chin chin a los papanoeles 2000.

Producción: Gabriela Laino
Redacción: Julio E. Fredes
Fotografía: Cristian Ortega