|
QUÉ FASTIDIO
Créalo o "No...
Pero Así Cip"
Quienes
pertenecen al Cip o simplemente conocen la tarea que hace a su razón fundacional,
jamás pensarían que la entidad pudiera realizar publicidad engañosa y
comparativa, siquiera alguna modalidad que se asemeje a cualquier práctica
no ética. Mucho menos como integrante del mercado publicitario, al que
busca sanear incansablemente. Lejos de ello, cada empresa asociada, que
en conjunto da forma a la institución, sigue un código de ética, al que
el propio Cip se ajusta desde sus inicios, como no podría ser de otra
manera.
Pues créalo o no, el pasado 16 de enero recibimos una intimación
por parte de la empresa NOP SRL que brinda servicios de asesoramiento
a entidades financieras sobre normativa previsional y bancaria, entre
otros aspectos, porque se sentía "fastidiada", tras lo cual
exigía que desistamos "en lo sucesivo de hacer alusión y/o utilización
de nuestra marca Nop en los textos de vuestras publicidades" (en
referencia al aviso Así Cip... Así Nop que se publicara en Publimetro).
Nos hacía responsables de una grave infracción a las disposiciones
de la Ley de Lealtad Comercial, a la de Defensa de la Competencia y a
la de Defensa del Consumidor, "en cuanto introduce una publicidad
comparativa y engañosa en un modo que produce daño a nuestra firma, amparado
también por las normas del derecho común" (SIC).
¿Qué tal?! Sí, parece que todo eso hicimos a través de la pieza
gráfica donde Marcelo, el ex empresario que dio crédito a sus clientes,
pero confió sólo en su intuición, se agarraba la cabeza, mientras Alejandro,
el empresario que dio crédito a sus clientes previo análisis de sus antecedentes
comerciales por parte del Cip, se veía muy feliz y tranquilo atendiendo
el teléfono para no parar de hacer buenos negocios.
¿Se acuerda, no? Pues ahora el aviso quedó en "Así No... Así
Cip". Y por supuesto también quedó bien aclarado en la carta documento
que respondimos, que nuestra institución, que además no compite para nada
con la entidad en cuestión además de que no somos una empresa comercial
sino una entidad sin fines de lucro que agrupa a modo de cámara a empresas
vinculadas a la actividad publicitaria-, en ningún momento pretendía hacer
una alusión disvaliosa de esa firma, sino que simplemente no conocía de
la existencia de esa empresa al momento de publicar el aviso en cuestión.
Créalo o No... Paradójicamente para nosotros , el desconocimiento
lógico del "amplio espectro de actividades empresarias y sus nombres
respectivos", puede generar un fastidio tal que se lo acompañe con
una formal intimación, so riesgo de enfrentar acciones judiciales de quién
sabe qué magnitud.
Más allá del desenlace que tuviera el tema, surge la pregunta:
¿No podrían haber enviado una misiva más amistosa para iniciar el pedido
de que no se usara el nombre de esa empresa?
COMO SI ESTO
FUERA POCO...
El departamento
de Vigilancia Profesional del Consejo Profesional de Ciencias Económicas
también tuvo "presente" al Cip. Nos informó que sólo pueden
ofrecer servicios de Consultoría Contable e Impositiva, los profesionales
de Ciencias Económicas habilitados a tal fin, razón por la cual debimos
modificar el aviso de referencia por segunda vez.
Así las cosas, la historia, más que un programa de Guiness con
su ¡Créalo o no!, se transformó en una "inédita" fábula de La
Fontaine parafraseando a Miguel de Cervantes Saavedra en su Don
Quijote- cuando advertimos que el aviso logró su cometido dejándonos su
moraleja: ¡Ladran Sancho... señal que cabalgamos!
|