150 AÑOS COMO ESPEJO NACIONAL
Humor Político Desde las "20x28"

Hoy posiblemente piezas de museo del humor gráfico argentino, representan buena parte de la identidad nacional tomada desde un ángulo poco formal, pero siempre con alto nivel periodístico y creativo.
Las revistas de humor político tienen cerca de un siglo y medio de vida, tiempo en el que nos acompañaron para hacernos de espejo, para acercarnos, en forma tal vez menos brusca, el acontecer cotidiano de nuestro ser político.

Quién no recuerda –o supo de su trascendencia- a "Caras y Caretas". Pero cuántos saben realmente qué la hizo sobresalir? Desde el punto de vista editorial, su formato más pequeño, muy similar al actual, que dejó atrás al tabloide, común soporte de las ediciones de aquellos años. Y, por supuesto, no sólo eso. Sin tanto avance tecnológico, diversidad de medios y desarrollo de la creatividad publicitaria, Caras y Caretas llegó a tener una tirada inédita de cien mil ejemplares; cifra nada desdeñable siquiera en este tiempo.
Es que el principal diferencial de esta primer revista masiva y moderna del país que generó aquella demanda, era la combinación eficaz de las agudas apreciaciones políticas de sus periodistas con la invalorable apoyatura retórica y picaresca de las más reconocidas caricaturas de la época. Un salto gigantesco para 1898 cuando comenzara a aparecer. Seguramente el primer legado del imperecedero humor político del siglo que le sucedió.
Pero años atrás Caras y Caretas bien tendría su antecedente. En 1863 "El Mosquito" hizo lo propio con sus más de mil quinientas ediciones en los treinta años de vigencia. La realidad nacional quedaba plasmada en las caricaturas de Henri Stein junto a los textos de Eduardo Wilde para dar vida al slogan "Fábrica argentina de fama", que denotaba en sus escritos "al insecto revisteril de esos tiempos".
Otro recordado magazín de realidad política dio a luz veinte años después. De la mano del dibujante y periodista español Eduardo Sojo y la invalorable colaboración de Fray Mocho, "Don Quijote" quedó en la memoria colectiva por los apodos "animales" con que bautizó a los políticos y funcionarios de aquel entonces, como "el zorro" dado a Julio A. Roca o "el pavo" para Roque Sáenz Peña.
Pero el primer antecedente de una edición argentina con formato de revista es "La moda", aparecida en 1837 y dirigida nada menos que por Juan Bautista Alberdi, lo que marcaba un trasfondo político en sí misma. Esta gaceta semanal que apenas duró unos meses, se dedicaba a la literatura, poesía, música y costumbres.
Caricaturas de lado y para acercarnos a nuestro tiempo, "Primera plana", la publicación eminentemente periodística dirigida por Jacobo Timerman, tuvo un enorme protagonismo en los años 60. A través de ella surgieron los avisos publicitarios como sostén económico. Además, el hecho de salir semanalmente –luego de su reedición por los años 70- dejaba atrás la periodicidad quincenal o mensual de la mayoría de las publicaciones, ofreciendo así un tiempo de información que se diferenciaba también del brindado por los diarios.
Volviendo al humor con el que se tomaba la realidad argentina, en los 70 tuvieron su espacio la cordobesa "Hortensia" y sin duda alguna "Satiricón", para dar lugar a fines de la década a "Humor", donde una vez más la dupla caricatura-política se llevó lo mejor de nuestro histriónico ser nacional.

Gabriela Laino