JORNADA ORGANIZADA POR LA UCES
La Violencia desde los Medios

Desde hace tiempo la violencia tiene un fuerte y lamentable protagonismo en la sociedad argentina, que "llegó" a los medios de comunicación. Atentos a esto, la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales impulsó una jornada donde la violencia y el papel que juega la prensa fueron el tema principal. Muchos coincidieron en que "los hechos de violencia se ven diariamente en la calle. Si no lo ven, alguien se los cuenta. Los informativos deben mostrar todo, y no esconder la verdad. Si hay violencia, nuestra tarea es mostrarla, sino estaríamos mintiendo".

La cuestión no es nueva, pero en los últimos tiempos se ha convertido en un sembrador de debates y polémicas. Los focos de violencia en la sociedad argentina son de vieja data en el país, pero en los últimos años, producto del desempleo y por ende la inseguridad, catapultaron ribetes de ferocidad muy similares al de los oscuros años 70. En el ámbito familiar, tienen la cara de las discusiones entre los mayores y el detrimento de las condiciones de vida cuya imagen repercute en los más chicos. En cuanto al sector social, aumentan los conflictos entre las personas, imperando el odio y la envidia y la falta de respeto. Por ende, la violencia es de alguna manera, el resultado final de una sórdida combinación entre agresividad y la escasez de modelos.
Con mucho más de lo que muestra, y más todavía de lo que sugiere, la violencia con el paso del tiempo se instaló en infinita cantidad de sectores de la sociedad, donde los medios de comunicación, como difusores de noticias, no estuvieron exentos.
En función de estas líneas, la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCRS) organizó una jornada en la Sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza, en la que especialistas y profesionales de los medios de comunicación, acompañados de reconocidos juristas, debatieron sobre el tema.
¿La violencia está insertada en la sociedad, y los medios de comunicación sólo ofician de espejos?, ¿un grupo de periodistas y comunicadores hacen apología de la violencia?, fueron algunas de las preguntas que se hicieron presentes en este evento, y fueron contestadas y discutidas por Carlos Reymundo Roberetis, de La Nación, Marcelo Moreno, de Clarín, Sergio Wolf. Desde el panel de jurídico, Luis Moreno Ocampo y Gregorio Badén, entre otros.

POR MAYORÍA

A principios de siglo era el exilio y la censura. Después vino la mano dura de las dictaduras y ahora los cortes de ruta son el método de lucha más usual para hacerse oír. Eso, en política y crisis social, ¿pero son suficientes eslabones para hablar de violencia mediática?.
Gran sembradora de diálogos, la jornada tuvo como uno de los ejes del debate, la cuestión sobre si la problemática de la violencia y los medios de comunicación, reflejan que es en la "caja boba" donde aparece el principal contenido de focos violentos. Para algunos, los noticieros, con sus muestras de tomas de rehenes y su cobertura por momentos sensacionalista, tienen responsabilidad absoluta en el crecimiento de brotes violentos en las calles.
"Estos hechos se ven diariamente en la calle. Si no lo ven, alguien se los cuenta. Los informativos deben mostrar todo, y no esconder la verdad. Si hay violencia, nuestra tarea es mostrarla, sino estaríamos mintiendo".
Las palabras pertenecen a uno de los expositores, Ricardo Pipino, del Canal Todo Noticias (TN), y fueron rubricadas por muchos.
La violencia siempre existió y erradicarla definitivamente sería una tarea demasiado difícil. Más conveniente, es ejercer un control, donde la prensa y los medios de comunicación deben ser jurídicamente libres y éticamente responsables. No nos olvidemos que la televisión en muchos aspectos, es una especie de espejo gigante, que sólo refleja lo que pasa afuera. Sería complicado creer que la violencia "de" la televisión, está separada de la violencia que hay en la sociedad, como se sustrae del imaginario social en relación a los medios de comunicación de masas.
Que no se censure el interruptor del televisor y se empiece a encender el del sentido común... que para prohibiciones tenemos el recuerdo de miles de argentinos sometidos a los caprichos y persecuciones de los dictadores.