Felicidades

Llegamos a marzo de 2003, que no es poco...

Este año el Cip no festeja ni 10, ni 25 ni 50 años; no hace una renovación completa de autoridades en su Asamblea anual; no da un salto cuantitativo en asociados; no tiene reservas económicas inagotables, ni recursos o servicios ilimitados...
¿Acaso ustedes sí?
El pesimismo del párrafo anterior es tan sólo para graficar que si cualquiera de nosotros encaráramos "por la negativa" el año transcurrido y la perspectiva del actual, los resultados obtenidos podrían ser deprimentes. Aunque no es el caso.
Cuando pensábamos en qué estamos festejando cuando se cumplen 38 años de vida del Cip, lo primero que se nos ocurrió fue: no somos ni tan jóvenes ni tan viejos, pero sí llevamos bien puestos los 38, maduramente, con varios anhelos logrados, experiencia asimilada, problemas superados, capacidades adquiridas, decisiones acertadas, consenso alcanzado, etc, etc, tal como si el Cip fuese una persona. Ahora bien, si queremos enumerar algunos de esos puntos institucionalmente podemos decir que: seguimos sumando socios, resolviendo la problemática que nos ocupa, participando del mercado publicitario en forma creciente, aumentando y mejorando los servicios al socio, interactuando con los asociados diariamente, renovándonos como institución... todas cuestiones que pueden observarse fielmente en la Memoria del año transcurrido y en las comunicaciones que a diario propiciamos.

Luego descubrimos que en el 38 aniversario se festejan las Bodas de Mercurio, al menos lo hacen los matrimonios que alcanzan tal cosecha de años. ¡¿Y por qué no nosotros, que aunque sin reunir las cualidades de ese tipo de contrato social, venimos haciendo culto del compromiso asumido aquel 26 de marzo de 1967 con los integrantes del mercado publicitario?!... Y démosle entonces la bienvenida al termómetro, que lleva en su seno ese único metal líquido, para recordarnos el clima de los últimos años y pronosticarnos mejores tiempos, ni tan fríos ni tan duros, pero ciertamente nobles y resplandecientes, como el mismo mercurio. Hagamos, entonces, de estos 38 años el termómetro de la realidad del mercado publicitario.

Entendemos que tenemos razones para festejar. En resumen, nos contenta seguir aportando a la trayectoria lograda por el Cip en estos 38 años. Sin embargo, este no es el trabajo de los que transitoriamente dirigimos al Cip, sino la suma de voluntades, de esfuerzos compartidos por todos los asociados, quienes contribuyen con su cuota, su denuncia, su problema, su participación, su tiempo, sus ganas, su interés porque el Cip siga vigente.

Tal como mencionamos en el saludo de cumpleaños del 26 de marzo, "formar parte de esta historia nos llena de orgullo y nos confirma que nuestros principios como institución no son una utopía". Este orgullo es de todos los integrantes del Cip de hoy y de siempre, que, a través de su pertenencia, confirman su ética personal trabajando por el bien común de nuestra comunidad publicitaria. No nos cabe duda que de nada valdría el mejoramiento de los servicios del Cip, si estos no fueran acompañados siempre por la conducta moral que sustenta a esta institución, y que es la clave para aunar al heterogéneo espectro de empresas que integran el Cip.

De esta forma queremos agradecerles a todos su acompañamiento y los convocamos a renovar su participación para seguir prosperando juntos. Sabemos que el crecimiento es recíproco, por eso, nuevamente FELIZ CUMPLEAÑOS!!!!!