EL FUTURO DE LOS DIARIOS Y LOS DIARIOS DEL FUTURO
Turbinas informativas

Juan Antonio Giner es el Director de INNOVATION International Media Consulting Group -una de las mayores consultoras de medios- en Gran Bretaña, fue Senior Research Fellow de la Universidad de Harvard (USA); y Carlos Soria su Director en España, fue Decano de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Navarra. En esta entrevista realizada por Tempo Económico y extractada por nosotros, ambos expertos hablan del renacimiento de los diarios.

¿Cómo acuñaron la expresión "Turbinas Informativas"?
JAG: Con la expresión "Turbinas Informativas" nos referimos a empresas periodísticas de tercera generación, donde todo comenzó con la entrada en negocios de otros medios (diversificación), seguida de una búsqueda de economías de escala (convergencia) y que ahora culmina con unas sinergias multimedia (integración) que son propias de aquellas empresas que adoptan esta nueva visión estratégica de ser proveedoras de servicios informativos, 24 horas al día, siete días a la semana, a través de cualquiera de las plataformas de distribución disponibles CS: En otras palabras, hay que dejar de ser un Zoo para convertirse en un Circo. Un Zoo es un conjunto de animales, cada uno en su jaula o recinto vallado. Los primeros holdings de medios eran eso mismo: agrupaciones de mono-medios. Un Circo exige la participación de todos bajo una misma carpa y dentro de una misma pista, con un solo "Ring Master". Las "Turbinas Informativas" son eso, operaciones multimedia integradas donde gerencias y redacciones trabajan conjunta e inseparablemente, asegurando sinergias y potenciando las posibilidades de cada medio.

Dicen ustedes que los medios digitales han acelerado la conversión de las empresas mono-media en "Turbinas Informativas" multimedia. ¿Cuál ha sido el papel de Internet y de los servicios online en esta transformación? JAG: Internet ha hecho que toda empresa periodística mono-media (sea un diario, una revista, una radio o una televisión) se convierta, de hecho, en una empresa bi-media/multimedia, porque los servicios online combinan necesariamente los tres lenguajes básicos de los medios tradicionales: los textos de los medios impresos, el sonido de la radio y la imagen de la televisión. Por tanto, cuando un diario offline gestiona un servicio online, en ese mismo momento ese medio impreso empieza a ser una empresa bi-media (porque opera off y online) y multimedia (porque maneja o puede manejar los tres lenguajes: escrito, sonoro y visual). CS: De hecho, Internet ha supuesto una evolución muy positiva para nuestros negocios de medios tradicionales. Al comienzo, muchas empresas se equivocaron creyendo que Internet era un "new media", y en esa creencia se construyeron nuevos edificios, redacciones y gerencias separadas, y hasta sociedades independientes. Fue una gran locura, alentada también es cierto, por las grandes consultoras de management general que no saben de negocios periodísticos y confundieron los canales de distribución con los contenidos. JAG: Esas consultoras creyeron en el mismo espejismo que hace muchos años hizo que en los negocios periodísticos algunos pensaran que eran más importantes las rotativas que las redacciones, o el diseño gráfico que los contenidos. Definieron mal este negocio y primaron la tecnología sobre la ética y la información.

¿Qué significa pues la desaparición de las fronteras tecnológicas que diferenciaban a unos medios de otros?
CS: Todos los medios se han "electronificado" y el lenguaje digital se ha convertido en la nueva matriz comunicativa de las empresas periodísticas del futuro. Hoy las diferencias entre medios ya no dependen de las tecnologías que utilicen (todos usan las mismas) sino del "valor añadido" que sus redacciones y gerencias den a sus mensajes informativos y comerciales.

¿Tendrán la misma credibilidad estas nuevas "Turbinas" que los antiguos mono-media?
CS: La credibilidad de los medios no depende ni de las plataformas que se utilizan ni de los mercados sobre los que se opera. El editor del New York Times suele decir que en su empresa son agnósticos respecto a las tecnologías y fundamentalistas respecto al rigor, la precisión, la verdad y el servicio a lectores y anunciantes. De ahí la reciente y tremenda auto-denuncia que acaban de hacer de uno de sus redactores que se inventaba informaciones. Eso es lo único que no están dispuestos a tolerar...

Hablan ustedes de "Informaductos".
JAG: Sí, solemos decir que en la historia de la humanidad, cabe distinguir tres tipos de sociedades. La agrícola donde el agua es la material prima de todos los negocios y por tanto los "acueductos" son su sistema nervioso. En la sociedad industrial es el petróleo y son los "oleoductos". Por eso decimos que ahora en la sociedad post-industrial, la información es la clave de todos los negocios y los "informaductos" la red vital que les da vida. En este sentido, las empresas multimedia como "Turbinas Informativas" son el corazón duro de todos los negocios.

¿Pero si no se controlan estos "Informaductos" nadie podrá distribuir esa información?
CS: Los "Informaductos" son como las carreteras, están abiertos a todos, y será muy difícil que una sociedad permita su privatización. Sería como pensar que cada comprador de un coche tuviera necesidad de transitar solo por las carreteras que cada conductor construyera. Internet es una gran red de autopistas informativas donde el negocio no se hace cobrando peaje sino ofreciendo productos de calidad por los cuales la gente está dispuesta a pagar.

Sin embargo, son muy pocos los medios que ganan dinero en Internet. JAG: De nuevo, Internet no es un medio en sí mismo y por tanto difícilmente las empresas periodísticas pueden plantearse la posibilidad de rentabilizar unas operaciones informativas que cuestan mucho dinero si no están integradas dentro de "Turbinas Informativas" multimedia. Los servicios online ofrecen hoy las "breaking-news" que antes eran "propiedad" de los diarios, y eso está obligando a los diarios a reposicionarse como "daily news magazines" donde más importante que "dar" las noticias es "explicarlas". Las "breaking-news" son ya una "commodity" y por tanto gratuitas, mientras que el análisis, la interpretación y la valoración de la información es más cara y más valiosa que nunca.

¿Creen ustedes que la publicidad está en recesión?
JAG: No. Hay más publicidad que nunca, pero también está más disputada por más soportes. Los diarios tienen que ser publicitariamente más sofisticados. Los anunciantes ya no se conforman con simples cifras de circulación bruta. Quieren perfiles de la audiencia, desean saber cuáles son las secciones más leídas y, sobre todo, quieren medios que atraigan a las mujeres y a los jóvenes profesionales.

¿Hay experiencias de medios que consiguen ganar esas audiencias?
JAG: El caso de Nuestro Diario en Guatemala es paradigmático. En ese país, uno de los más pobres de Centroamérica y con menor número de compradores de diarios, los periódicos vendían una media de 180.000 ejemplares. Pero hace cuatro años nacieron dos nuevos diarios que hoy venden otros 280.000 ejemplares que son comprados por gente que antes no leía ningún diario. El resultado ha sido que el mercado de prensa se ha multiplicado con la llegada de los nuevos diarios populares de calidad.

¿Está pasando eso mismo con los diarios gratuitos?
JAG: Sí. Los gratuitos están generando hábitos de lectura en públicos que no compraban diarios. Esa es una buena noticia. La mala es que están quitándonos anunciantes. Por eso, y ante esta amenaza, los editores de diarios de pago están reaccionando con sus propios diarios gratuitos. Suecia es un caso ejemplar. Allí nació Metro, un gratuito que en sus comienzos quiso asociarse con el Grupo Bonnier, el principal editor de diarios de Suecia. Bonnier rechazó la oferta y ahora, cuando ya el fenómeno de Metro es una realidad mundial imparable, Bonnier acaba de lanzar su propio gratuito, lo cual es reconocer que infravaloraron las posibilidades de este nuevo mercado.

¿Cuáles son las claves del éxito de estos gratuitos?
CS: Son diarios de lectura fácil (pocas páginas y formato cómodo), bien hechos (a todo color con buena impresión), completos (ofrecen un menú básico con las noticias más importantes del día en textos breves), no partidistas (dan poca política y por lo general no tienen editoriales ni columnistas), y con muchos servicios (guías de televisión, espectáculos, bolsa de ofertas de empleo, consumo). Su clave es la distribución en los medios de transporte público cuando esas audiencias cautivas disponen de esos "20 minutos mágicos" que todo diario busca y muy pocos lectores pueden ofrecerles.

Fuente: www.innovation-mediaconsulting.com